5 Razones por las cuales los veinteañeros deben observar a Tolstói

Supresión y paz no son temas exactamente tentadores para disfrutar leyendo en nuestros veintes a primera paisaje. Con los otros libros de Leo Tolstói, que tienen títulos como La crimen de Ivan Ilyich yResurrección,siquiera suenan mucho mejor.

A pesar de esto, Tolstói  es positivamente un autor apropiado para que las personas de veintitantos lo lean en nuestra sociedad contemporáneo. Aunque él vivió en Rusia hace unos cien primaveras, Tolstói y sus personajes lo sabían todo sobre la aspiración, el fracaso, el estrés, y el esfuerzo por entender y residir adecuadamente.

Aquí están las razones por las cuales le debemos dar la oportunidad al líder de la humanidades rusa en nuestros veintitantos (y si no, a cualquier época).

5 Razones por las cuales los veinteañeros deben observar a Tolstói

  1. Tolstói estaba tratando de mejorar

Cuando Tolstói tenía 18, empezó un “Diario de las actividades diarias,” en el cual debía internacionalizar su día y crear reglas que supuestamente le ayudaran a desarrollar su fuerza de voluntad. Esto incluía lo consecuente, a lo que muchos nos podemos relacionar (ok, depronto no el tercero):

  • Levantarse a las cinco de la mañana.
  • Solo hacer una cosa al tiempo.
  • Acontecer revista un lupanar solo dos veces al mes.
  • Escaquearse los dulces.
  • Dejar de pensar en la opinión de los demás.
  • Ayudar a los menos favorecidos.

El enunciado de superación personal de Tolstói por otra parte aparece en muchas de sus novelas, particularmente con el personaje Nekhlyudov en Principio, Infancia, Adolescencia:

Metamorfosear toda la humanidad y erradicar los vicios humanos y la infelicidad parecía suficiente para nosotros en el momento, así como parecía un problema posible y poco complicado de resolver nosotros mismos, para dominar las virtudes y ser felices…

  1. Tolstói por otra parte lo sabía todo sobre el fracaso

Probablemente te haría distinguir un poco mejor contigo mismo absorber que las metas de Tolstói no siempre salían como era. De hecho, raramente lo hacían. Algunos días se atenía a su régimen y reglas, pero otros días no hacía “incompetente”, “casi incompetente”, hacía las cosas “mal”, “leía Gogol” o “dormía más de la cuenta.” Aun así, tal vez sin poner sus expectativas tan suspensión nunca hubiese podido crear las obras de humanidades que hizo.

“Este es el segundo día en el que he sido indolente y he fallado en hacer todo lo que me había propuesto. ¿Por qué? No lo sé. Aun así, no me debo desesperar: me forzaré a mi mismo a ser activo.” – Los Diarios de Leo Tolstói.

  1. Los personajes de Tolstói no siempre encajan, pero veamos que es esto es poco positivo.

Conocer a Pierre Bezukhov en Supresión y Paz fue uno de los momentos más importantes de mis primaveras de adolescencia, y ahora este personaje se ha vuelto ambas un mentor y una advertencia de mí en los veintitantos. Al principio de Supresión y Paz, Pierre tiene vigésimo y había vuelto recientemente de educarse por diez primaveras en Europa.

Detrás de sus espectáculos el está incomodo, ansioso, y fuera de sitio en una Rusia que ha experimentado muy poco. A pesar de esto, Pierre rebusca lo bueno y es uno de los pocos personajes en la humanidades que positivamente lo logra. Hay mucho que sostener de no seguir al montón.

  1. Tolstói quería encontrar el significado y la simplicidad en un mundo caótico

Con las redes sociales y la tecnología volviéndose una parte esencial de nuestras vidas, puede ser difícil encontrar la paz, concientización y experiencias significativas.

Serenidad Corriente tiene un particular fragmento relevante de conocimiento para esto, y la frase por otra parte es mencionada en el compendio y la película Con destino a rutas salvajes:

“Una vida callada y solitaria en el país, con la posibilidad de ser útil para la parentela para quienes es posible hacer adecuadamente, y quienes no están acostumbrados a hacerlo ellos mismos; entonces el trabajo por la esperanza puede ser de gran ayuda; descansar, la naturaleza, la música, el inclinación por los demás – esta es mi idea de dicha.”

No necesitamos mudarnos a otro país, pero podemos darle prioridad a los otros aspectos que menciona Tolstói yendo fuera, descansando, leyendo y socializando.

  1. Tolstói sabía cómo se sentía la ansiedad y el pánico, pero por otra parte como sobrellevarlos.

En un paseo a la región de Penza en 1869 a mirar algún campo, Tolstói paró en la oscuridad en un hotel a descansar. A pesar de sentirse “perfectamente adecuadamente”, a las dos de la mañana Tolstói sufrió un ataque de pánico y estaba abrumado con sentimientos de “desespero, miedo y terror.” Esto es poco a lo que me puedo relacionar.

Sin requisa, Rosamund Bartlett explica en Tolstói: Una Vida Rusa como en el mismo paseo Tolstói disfrutaba mirar a la punta de los pinos altos encima de él y contemplar poco más grandiosos que el mismo. Para Tolstói y muchos de sus personajes, exceder un momento de ansias solo requiere de mirar cerca de y sacarnos de la individuo lo que nos pone así.

La frase del príncipe Andrei en el campo de batalla de Supresión y Paz es un excelente ejemplo de esto:

¡Sí! Todo es vanidad, todo es una ilusión, todo excepto el Deleite infinito. No hay incompetente, incompetente – eso es todo lo que hay. Pero no hay ni siquiera eso. No hay incompetente acullá de calma y paz.

No tienes que originarse con Supresión y Paz

Tolstói no debería ser enterrado ni olvidado todavía. ¿Por qué no desentenderse la colección de frases de Tolstói, Un Calendario de Cautela, o hacer un principio con sus historias cortas antiguamente de moverse al inverosímil Supresión y Paz o a la tragedia romántica Anna Karenina?

Si todavía necesitas que te convenzan, lee al brillante Andrew D. Kaufman en Darle Oportunidad a Supresión y Paz o visitante Terapia de Tolstói para ver el trabajo de Tolstói – y que de muchos otros autores – podemos identificarlo con nuestras vidas, sentimientos y predicaciones.

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