La dieta mágica que curó la enfermedad de una niña

Ulla Kaczmarek es una bloguera y madre de 3 hijos, que ha luchado durante años por encontrar la cura ante el eczema que sufren sus 3 pequeños y escribir de ello. Pues ahora, al fin, encontró una solución. Y todo se reduce a alimentación.

Y es que después de años buscando métodos médicos y alternativos para tratar esta condición, en especial en su pequeña hija Maya, Ulla lo logró.

La dieta mágica que curó la enfermedad de una niña

Maya tenía eczema desde que era bebé, al igual que se desarrolló en sus otros dos hijos con el tiempo. Esta es una condición genética y que no tiene cura, en la que la piel se inflama y aparecen marcas rojas en el cuerpo, provocando molestia y dolor.

Cuando Maya tenía 7 años, Ulla fue notando que había cierta relación entre la gravedad de las heridas de su hija, y los alimentos que iba comiendo. Por lo que decidió probar por ese lado, y lo hizo de manera radical, probando una dieta vegetariana cruda.

La dieta mágica que curó la enfermedad de una niña

Es así como transformó la alimentación de toda su familia, sacando todas las carnes del menú, y basándose más que nada en frutas y vegetales. Muy pocas cosas cocinadas, evitando que los alimentos pierdan sus nutrientes esenciales.

Comenzó este “experimento” en abril del 2014, y luego de 5 meses, la mejoría era notoria. La piel de su hija Maya estaba considerablemente más saludable, y los otros pequeños estaban sufriendo menos por eczema también. Por lo que decidieron quedarse con esa dieta permanentemente.

La dieta mágica que curó la enfermedad de una niña

No solo la mejoría fue por fuera, sino también por dentro. Hoy hace ya más de 1 año que comen así, y otros de los importantes cambios que han podido observar como familia es el de su hijo Travis, de 6 años. Él sufría de autismo y han notado que, si bien no se ha “curado”, tiene muchas más conductas sociables y de comunicación, volviéndose en un niño más brillante y vivaz que antes.

La dieta mágica que curó la enfermedad de una niña

No ha sido fácil, pues hay que tener cuidado con lo que se consume, pero aún así las opciones no son limitadas.

Tal como esta familia lo demostró, la alimentación que tenemos nos afecta de maneras tan profundasque no nos damos cuenta hasta que nos “desintoxicamos” de algunos alimentos, especialmente los que pueden ser más difíciles de digerir, y aquellos procesados con menos nutrientes. Si su historia se parece a la tuya, inténtalo tú también.